Comienzo de Semana

Hola :)

Con el inicio de semana a la vuelta de la esquina y la temporada de vacaciones llegando a su fin, hay algo que quiero compartir contigo. Es una idea inspirada en un libro del blogger Mark Manson cuyo título me llamó la atención y cuyo contenido no me dejó indiferente.

Según Manson,

“Los seres humanos somos imperfectos y limitados. Y la fuente real de fuerza es conocer nuestras limitaciones y aceptarlas. Solo entonces, podremos comenzar a encontrar el coraje y la confianza que buscamos desesperadamente“.

Esta idea se aplica al yoga, y conecta explícitamente con lo que Hamish Hendry discutió ayer en su conferencia durante su visita a Madrid: cómo debemos conocer nuestro lado oscuro y hacernos amigos de él. Hamish relacionó esto con el Bhagavad Gita, cómo Krishna, que se traduce como El Oscuro, y Arjuna, El Luminoso, van de la mano.

En este sentido, Manson explica:

“El dolor es un hilo inextricable en el tejido de la vida, y arrancarlo no solo es imposible sino destructivo“.

Continúa:

Todo lo que vale la pena en la vida se obtiene superando la experiencia negativa asociada. La persona con la que te casas es la persona con la que peleas. La casa que compras es la casa que reparas. El trabajo soñado que aceptas es el trabajo que te estresa. Cualquier cosa que nos haga sentir bien, inevitablemente nos hará sentir mal“.

Creo que esto pone nuestras dificultades en perspectiva. Dar un paso hacia delante, lo que quiera que esto signifique para ti, supone un inconveniente. Aunque molesto, los problemas asociados no son solo inevitables sino deseables, en cuanto a que indican movimiento y forjan carácter.

“La felicidad es una forma de acción (...) un trabajo constante. La verdadera felicidad ocurre solo cuando encuentras los problemas que disfrutas tener y disfrutas resolver“.

De vuelta al yoga. La práctica es a veces dolorosa. No me refiero tanto al dolor físico como al emocional. De hecho, presta atención al dolor físico, ¡no es algo que deba ser ignorado!

Sin embargo, cómo gestionas las dificultades que surgen es lo que marca la diferencia, y una capa de aprendizaje más profundo en el yoga.

Cualquier intento de evitar o escapar de las emociones negativas es contraproducente. Se trata más bien de observar, digerir e integrar.

Si sientes la intensidad de la práctica de la forma que sea, debes saber que es algo común, un obstáculo en el camino con el que todos topamos tarde o temprano.

Cuando esto ocurra, busca orientación. Habla con tu maestro, con tus compañeros de práctica. Comunícate. Y ten fe. Tus viejas costumbres se están desmoronando. Estás cambiando; Este proceso de cambio simplemente viene con un poco de incomodidad.

Además de esto, no tengas grandes expectativas. Deja de lado los conceptos de “buena“ o “mala“ práctica. La práctica es la que es, cada día es diferente. Da la bienvenida a lo que venga, celebra que te puedes mover, respirar y evolucionar. Como Hamish dice, permite que tu práctica te lleve al día siguiente.

Hasta entonces, confía en que siempre hay una mano amiga, un oído dispuesto a escuchar, un grupo de personas que te respaldan.

Feliz semana.

x Carmen