Cuando Todo Sale Mal

Hay días en los que todo sale mal.

No es una sorpresa. Te duele el cuello. Te pesa el cuerpo. La espalda está rígida. La mente está inquieta. Tus emociones te abruman. Nada es como ayer, y posiblemente tampoco sea como mañana.

A pesar de que el cambio es natural, nos resistimos a él. Y es de esta resistencia de la que surge el sufrimiento.

Los Yoga Sutras dicen

2.16. Heyam Dukham Anagatam

Evita el Sufrimiento Futuro.

Una forma clara de conseguirlo, si no completamente al menos de forma parcial, es reduciendo nuestra resistencia a Lo Que Es. Para que eso ocurra, las formas según las que nos relacionamos con nosotros mismos deben cambiar.

Tomemos como ejemplo la esterilla de yoga: tal vez te duela la cadera, sientas cierta rareza en una articulación o parezca que la gracia y elegancia de tu práctica te han abandonado. A continuación, te dejo algunas sugerencias que te pueden venir bien:

Lo que Ves no es lo que Es

Nuestras percepciones están sesgadas. Por ejemplo, en aquellos días en que me he sentido especialmente torpe, alguien se ha acercado a mi para decirme lo estable y concentrada que parecía y lo mucho que verme practicar le había inspirado. A pesar de que la apariencia externa de la práctica es irrelevante, este es un gran ejemplo de cómo nuestra percepción personal puede inducir a error.

Haz lo que Puedas

Deja de lado las expectativas. Mitad de Primera serie es mejor que no practicar. Hacer las Posturas de Pie es mejor que no practicar. Los Saludos al Sol son mejor que no practicar. Simplemente practica. Haz lo que puedas. La práctica no es un espectáculo, solo una forma de descubrir quien eres, y no hay nada que demostrar, ni siquiera a ti. Practica, haz lo que puedas y confía en que es suficiente.

Céntrate en la Ventaja

Ser consciente de tus limitaciones proporciona buena información. No obstante, darlas demasiado peso es contraproducente, en el sentido de que puede sabotear tu trabajo. En lugar de obsesionarte con lo que no puedes hacer, reconoce tus ventajas, tus luces. Si estás cansado pero tienes la mente clara, disfruta de esa claridad. Si sientes rigidez en los hombros pero tus piernas están especialmente fuertes, aprovecha esa fuerza extra que pueden aportar. Recuerda las razones por las que practicas. Puede que te sorprendas a ti mism@ :)

Sé Amable

Perdónate por no ser perfect@. Nunca lo serás! Olvídate de lo que deberías ser y, en su lugar, acepta quién eres. Eres suficiente. Aquí y Ahora.

Besos y Abrazos, compañer@ de práctica :)

Carmen